Una primera respuesta, no una terapia
Los primeros auxilios psicológicos (PAP) son una forma de ofrecer apoyo humano, respetuoso y práctico a personas afectadas por experiencias muy estresantes. Su foco no es interpretar síntomas ni reconstruir todo lo ocurrido, sino atender necesidades actuales y facilitar seguridad, calma, información y conexiones útiles.
Pueden aplicarse tras accidentes, desastres, situaciones de violencia, pérdidas o acontecimientos críticos, siempre que el contexto sea seguro y la persona desee recibir apoyo. No todas las personas expuestas a un evento necesitan PAP ni todas expresan malestar de la misma manera.
Qué sí y qué no
- Sí: preguntar por necesidades inmediatas, escuchar sin presionar, facilitar un lugar seguro y conectar con personas y servicios.
- No: diagnosticar, imponer ejercicios, prometer confidencialidad absoluta si existe riesgo grave, exigir una narración detallada o reemplazar una evaluación clínica.
Una forma simple de recordarlo
La secuencia práctica es Mirar, Escuchar y Conectar. No debe entenderse como un protocolo rígido: se adapta a la seguridad, las preferencias y el contexto cultural de cada persona.
Fuentes de esta guía
- Organización Mundial de la Salud, War Trauma Foundation y World Vision (2011). Primera ayuda psicológica: guía para trabajadores de campo.
- Centro de Referencia de Apoyo Psicosocial de la FICR (2018). Guía de primeros auxilios psicológicos.
- Wang, L., Norman, I., Edleston, V., Oyo, C., & Leamy, M. (2024). The effectiveness and implementation of psychological first aid as a therapeutic intervention after trauma: An integrative review. Trauma, Violence, & Abuse, 25(4), 2638–2656.
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